Inspira
Respira
Suspira
Transpira
Aspira
Expira
Si usted no está dotado de la templanza de un monje tibetano, este manual podría serle útil.
Si la acumulación de desencuentros con cualquier cosa le empieza a brotar una cosquilla gradual en el pecho, o le entrecorta poco a poco la respiración, o le aprieta dolorosamente los intestinos, este manual es un documento esencial para su vida.
Si a usted le basta nada más que una mirada reprobatoria o condescendiente para hacer corto circuito, este manual será su salvación.
Pero siendo rigurosos, si usted está entre los grupos 2 y 3, le recomendamos que mejor consulte a un especialista.
1. En primer lugar, por favor evite golpear lo primero que se le cruce cuando la ansiedad lo envuelva. Esto aplica para cualquier golpe, físico o verbal o telepático. La primera precaución es esa: dentrarse paentro! Por favor guardarse los exabruptos hasta llegar a un lugar suficientemente aislado que le asegure totalmente que nadie saldrá herido.
2. Puede gritar, golpear algo (blando), desparramarse hiperquineticamente, lo que quiera, tal vez le ayude, pero en nuestra experiencia, no es la forma ni el momento. Lo que viene ahora es cerrar los ojos y esperar. Esto es casi como el hipo, aunque sin aguantar la respiración ni tragar largos sorbos de agua. Debe esperar así, ojalá con la oscuridad más penetrante que encuentre, y cuando haya exhalado unas 3 veces, empiece a evocar su canción, poema, mantra, oración, película, o cualquier expresión artística o religiosa que le pinte una sonrisa en la casa (se sugiere tener a mano un listado, que no demore demasiado ya que en este momento se ruega urgencia).
3. Ahora sí, cuando la bestia se haya calmado, toca soltarle encima un poco de dopamina. Cómo? Ahora sí golpee algo, salte (unos 3 saltos hacia arriba, con todo lo que pueda, bastarán), cante, grite o corra 1, 2, 3, 4 km. Este paso es importante, porque la sola evocación le traerá una paz que será breve si no la lleva hacia su cuerpo.
4. Al terminar el paso 3, probablemente sienta algo parecido a unos 2 mil globitos, de muchos colores y llenos de helio, agarrando fuerte su ansiedad y llevándosela lentamente hacia arriba, muy lejos hasta perderla de vista.
5. Si usted no alcanza a llegar al paso 4, por favor repita los pasos 1, 2 y 3.
6. Si usted aún no alcanza el paso 4, le sugerimos apagar todo y acostarse a dormir. Le aseguramos que al despertar se sentirá mejor. Si las circunstancias de su jornada no le permiten hacer esto último, debe acudir a un lugar donde pueda estar solo y apagarse un rato. Esto es de máxima relevancia, necesitará esta privacidad, el hipo no pasará si no recurre a ella.
7. Si aún no se siente mejor, empiece nuevamente por el paso 1.
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